En el capítulo nuevo del convento de San Esteban de Salamanca, cerca del lugar donde los frailes, entre ellos Montesino, decidieron partir al Nuevo Mundo, se dieron cita numerosos expertos en teología, derecho, filosofía, historia… para reflexionar en torno a la compasión, la que movió a fr. Antón a pronunciar aquel sermón, la que movió a muchos dominicos a predicar a favor de la justicia a lo largo de la historia y la que siguen reclamando tantos inocentes en este mundo en el que vivimos.
El Congreso, organizado por la Junta Ibérica de Provincias, fue inaugurado el jueves 20 con la presencia de las autoridades de la Orden de Predicadores en España y autoridades de la ciudad: fr. Pedro Juan Alonso, presidente de la JIP; D. Jesús Málaga, subdelegado del Gobierno; D. Alfonso Fernández Mañueco, alcalde de la ciudad; fr. Manuel Ángel Martínez, presidente de la Facultad de Teología San Esteban y coordinador del congreso; y el prior del convento, fr. Juan José de León Lastra.
La primera conferencia corrió a cargo de fr. Carlos Mendoza Álvarez O.P., con la ponencia de título: “Vivir hasta la muerte. Reflexión filosófico-teológica sobre la compasión”.
El viernes por la mañana se inició con una conferencia con el título: “La compasión como clave profética, en la Escritura”, a cargo de fr. Miguel de Burgos, O.P. Se trató de un repaso a pasajes del Antiguo Testamento y especialmente del Nuevo, donde se hacen referencias a la compasión de Dios y compasión por los hombres. Se centró especialmente en dos parábolas que son particularmente ilustrativas y donde aparece plasmado lo que significa la compasión para Jesús: la parábola del Buen Samaritano y la del Hijo pródigo.
“Los memoriales: denuncia de males y sus remedios”, por fr. José Barrado O.P., sobre los relatos y cartas redactados por frailes dominicos en defensa de los pobladores del Nuevo Mundo, rechazando firmemente el proyecto de encomiendas.
Al final de la mañana hubo una comunicación extraordinaria en la que el pintor D. Francis de Blas presentó el cuadro que presidió el Congreso desde el primer día. El cuadro representa a Bartolomé de las Casas pensativo, reflexivo, momentos antes de ponerse a escribir en defensa de los Indios. En la parte superior se representa a fr. Antón Montesino pronunciando su sermón, que tanta influencia tuvo en la conversión de Las Casas.
Por la tarde tiempo para las comunicaciones que llevaron a cabo cuatro personas: fr. Alfonso Esponera con la comunicación “La compasión dominicana se hace grito por los Indios, ‘rostros sufrientes de Cristo’ a lo largo de la historia de América”; D. Francesc Colomer con la ponencia “El discurso de Montesino como precursor de un nuevo universalismo”; fr. Jaime Valencia con la comunicación “Los Bicentenarios y el Quinto Centenario”; fr. Juan A. Tudela “E. Levinas: la compasión se hace carne” y D. Manfred Etscheid con la charla “¿Pecado individual o pecado colectivo?”.
La última conferencia del viernes corrió a cargo de fr. Juan Manuel Almarza con el título “La fragilidad del bien. Dimensión ética y política de la compasión en Martha Nussbaum”.
La jornada terminó con una obra de teatro interpretada por cinco actores del grupo de teatro Etón de Salamanca. Representaron la obra titulada: “Antón Montesino: Ego vox clamantis in deserto”, que ayudó a imaginar el contexto en el que se desarrolló el sermón y la reacción de frailes y autoridades de la isla ante la denuncia.
El sábado se iniciaba con la intervención de la profesora Dña. María José Corchete Martín que disertó sobre la “Ética y el Derecho, ¿un binomio en crisis?”, preguntándose por la pasividad creciente de las conciencias y la falta de compromiso en la defensa de los derechos humanos.
La segunda parte de la mañana se dedicó a comunicaciones, en concreto cuatro personas: fr. Ricardo de Luis “El extranjero que me hace humano. El precepto del amor al prójimo en el pensamiento de Hermann Cohen”; D. David Lana con una comunicación titulada “Con-pasión cordial. Del pensamiento atribulado a la razón esperanzada”; Dña. Beatriz Hidalgo con su charla sobre la “Espiritualidad dominicana y jesuita en la extirpación de idolatrías”; y, D. Rodrigo José Clemente con una comunicación acerca de “El indígena en la cosmovisión urbana colonial: la ciudad como elemento de control”.
La tarde fue el momento de actualizar el sermón y ver el modo como avanzar en nuestro mundo en los Derechos Humanos en la línea de la ciudadanía universal. Sobre ello dialogaron cuatro expertos en derecho y teología: Dña Elena Martínez Barahona, D. Leonardo Rodríguez Duplá y fr. Jesús Espeja Pardo, O.P.
La última conferencia corrió a cargo del coordinador del Congreso, fr. Manuel Ángel Martínez con una conferencia sobre “La compasión en la tradición dominicana”. El ponente disertó, en primer lugar, sobre la ‘compasión’ como una característica peculiar de la Orden de Predicadores, ya que impregna la vida y espiritualidad de Domingo de Guzmán; en segundo lugar, se detuvo en analizar la reflexión teológica que hace Santo Tomás sobre la compasión y la misericordia.